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25 de junio de 2012

Fallece el misionero jesuita “Father India”

El misionero jesuita Pierre Ceyrac falleció el pasado 30 de mayo en la India. Tenía 98 años y había pasado más de 60 al servicio de los pobres y de los niños en la India y en Camboya. “Creo profundamente que el amor es más fuerte que la muerte y que los hombres somos unas máquinas de amar la belleza. Cuando nos decidamos a amar, resolveremos los problemas del planeta”, decía Pierre Ceyrac en un vídeo en el que este misionero se hacía voz de los que no la tienen.
Father India”, como lo llamaban, estuvo hasta los últimos días cerca de los niños abandonados, los “intocables” y vivió su fe trabajando siempre al servicio de los más pobres, luchando para que los más pequeños tuvieran el derecho a ser personas. Inspirado por su amor por el hombre en el que veía la imagen de Dios, atendió tanto a los leprosos como a los niños o en estos últimos años a las víctimas del tsunami.
Los que tuvieron la posibilidad de cruzarse con este “profeta del siglo XX” en el Loyola College, la gran universidad jesuita de Madras donde Pierre Ceyrac se había instalado desde 1952, quedaron “tocados” por su inmensa bondad. “No puede guardar ni un minuto una rupia", decía sobre él uno de sus hermanos jesuitas, acostumbrado a verle siempre bajo un nubarrón de niños sonrientes y de mendigos andrajosos cada vez que atravesaba el pórtico de la universidad. El viejo jesuita daba todo lo que tenía en el bolsillo. Tampoco pueden olvidar la devoción con la que celebraba la Eucaristía. Como decían sus hermanos jesuitas “Todo lo que era Pierre Ceyrac estaba allí, en esta oración infatigable y este don total, sin reserva ni cálculo. Como un niño”.
La India nos devuelve el contacto con nuestra alma de niño, como si el tiempo pasado, antes de ser cristianos, hubiéramos sido indios”, tenía la costumbre de decir para explicar su afecto profundo al alma de la India.