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6 de diciembre de 2015

Desde Uganda, P. Longinos Lopez Elanyangikoi, Misionero Comboniano

Desde Uganda, P. Longinos Lopez Elanyangikoi,   Misionero Comboniano


Queridos amigos y amigas,
Saludos desde Kanawat (Karamoja) en Uganda. Os deseo una Feliz Navidad de Paz. Un año más que va pasando como el viento y a penas uno se va dando cuenta del paso del tiempo. Me alegro que llegue esta época para conectar con vosotros y saber que estáis ahí, y que yo sigo por Karamoja.
 La velocidad de los medios de comunicación me deja confuso muchas veces ante la lentitud de los acontecimientos y realidades que ocurren aquí, y  que llegan a nuestros conocimientos sin prisas, en sí, son dos tipos de realidades completamente diferentes, posiblemente incluso opuestas y nada beneficiosas, si miro al entorno donde vivo o vivimos aquí en Karamoja. Sin duda que el vivir aquí o ahí en España hacen la diferencia, pues donde vivimos cada uno de nosotros, nos obliga a ver personas y situaciones que muchas veces no cuentan para otra parte de la Humanidad, en un Mundo Global, de las cuales solemos pasar al lado con indiferencia, quizás volviendo la vista a otro lado o cruzando a la otra acera para no ver la realidad de la otra persona, otro ser humano como yo.
 Me cuesta más tiempo pensar lo que voy escribiendo, que los segundos al pulsar el teclado de mi correo, que  os llega enseguida, lo cual me escandaliza, lo rápido que somos para muchas cosas quizás no esenciales para vivir  y la lentitud para salvar vidas o que desaparezcan.
 En una sociedad donde estamos llenos de contradicciones, intereses políticos, financieros, de poder, hacerse preguntas e intentar las respuestas, es relativamente factible; se suele decir , te metes en internet y ahí están las respuestas, pero todo muy impersonal, y a la vez con una pantalla por medio.
 Cuando visito la gente de la Parroquia, en sus poblados, chozas o casas, me pregunta suele ser: ¿por qué, esta gente vive así, es esta situación, con lo mínimo, que ronda el límite humano para poder vivir o yo diría sentirse humanos, hijos de Dios como tú y yo?  ¿Cuando llegara la “hora” en que todo esto cambiara? ¿Por que todo va tan lento, muy poco cambia o se transforma? ¿Que puedo o podemos hacer, o realmente los seres humanos somos así de complicados, en una sociedad compleja, desigual y muchas veces indiferente?.
Cuando pienso en lo ocurrido hace unas semanas en Burundi, Paris, Mali , cuando veo las imágenes de gente que camina hacia Europa, que pasan de un país a otro, para conseguir una vida mejor, pienso también en los diferentes gobiernos, partidos políticos, empresas, multinacionales, sus intereses o sus incapacidades para afrontar esas situaciones, quizás no esperadas.
 Como están ocurriendo, dejan ver que algo no funciona bien en nuestra sociedad, nuestro mundo, y que los países de origen se desentienden de sus propios ciudadanos y siguen poniendo el interés en permanecer en el poder, trafico de armamentos y aprovecharse de la situación. De alguna forma todos estamos atrapados en esa maraña.
 Desde la realidad de Karamoja, posiblemente, si Europa estuviese mas a la mano, mucha gente intentaría ponerse en camino hacia una vida “posiblemente mejor”, quizás por una simple razón: poder comer al menos tres veces al día, poder mejorar la salud y aprender algo más de lo que se suele aprender aquí en las escuelas, con el estomago medio vacío, sin apenas materiales educativos, y con poca visión de un futuro mejor.
 El Papa Francisco estuvo en Uganda, pero solamente en Kampala, muy lejos de donde yo vivo y en estos días con muy malos caminos, llueve cuando no  debería, pues sería la época seca, sin duda que todos estamos de cabeza con el clima, como si estuviese descontrolado o lo hemos descontrolado y nos está pasando factura, pero pagando casi siempre los más necesitados. Año muy malo para las cosechas, con escasez de comida, se multiplican las enfermedades, se debilitan las mentes y los cuerpos; ya veremos como va evolucionando esto. Volviendo a la venida del Papa, ha sido una gran bendición para toda Uganda, sus gentes, para los políticos ante unas elecciones muy cercanas. El Papa se ha acercado a los ugandeses, como lo ha hecho en Kenia y en la República   Centroafricana, la gente  lo ha sentido muy cercano, incluso en los discursos, apuntando a los problemas que existen en el país, animando a la juventud y dando pistas de un futuro diferente.
 Ya estamos a las puertas de la Navidad, y no sé qué deciros en esta Navidad, que no os haya dicho ya de una u otra forma. No sé cómo se presentara este año, sin duda más parecida a la “primera Navidad”, que a cualquier otra cosa.
 Deciros que os llevo muy presentes en mi vida aquí, que pienso de vez en cuando con vuestros y las diferentes situaciones que me vais comunicando. Creo que la amistad, el cariño, y los buenos deseos, hechos realidad están ahí, nos unen, y eso es muy importante para mí. La visita del Papa Francisco, por lo que he leído de sus discursos, y su presencia, han sido y seguirán siendo un aliento de ánimo y esperanza para  esta Navidad y para el nuevo año, donde se celebraran elecciones generales en Uganda. El Papa ha  llamado la atención y ha pedido a los sacerdotes ugandeses que sean misioneros en su propio país Uganda,  marchando a diócesis donde los sacerdotes son muy pocos y la población abundante, posiblemente pensaba en nuestra pobre realidad en Karamoja.
 La situación mundial de muchos seres humanos hoy, no requiere ayuda material solamente, algo que se van repitiendo con mucha frecuencia; debemos obligar a los gobiernos a mirar a la gente en estas situaciones, como seres humanos, personas que sienten y viven como cualquiera de nosotros, no como extraños, indiferentes. Los gobiernos dominan, usan sus ciudadanos para sus propios  intereses, no están para “servir”, para mejorar sus vidas y la del país; seguimos siendo un números metidos en un ordenador, con un control. ¿Cuando tendremos gobiernos que estén disponibles a servir a sus ciudadanos?
 En el 2016, me tocara como responsable de esta Misión o Parroquia de kanawat, dividirla en dos Parroquias, debido la mucha población, unas 80.000 personas y las distancias, teniendo presente el tipo de caminos, que no son carreteras, y que en realidad son 18 zonas o pueblos, algunos a 50kms del centro de la Misión o Parroquia actual. Siendo dos Parroquias, con al menos dos sacerdotes en cada una, se podrá estar más cercanos a la gente, y se podrán realizar otro tipo de actividades y de desarrollo. Rezad por este “Proyecto “de futuro, que aun estamos intentando buscar los fondos para  hacer un pozo y poder comenzar el proyecto. Os invito a que participéis en este proyecto como podáis, sin vuestra colaboración y ayuda, será difícil llevar adelante el proyecto. El Proyecto se llama “ KOKORIA “, pues así se llama el lugar.
¿Como será tu Navidad, vuestra Navidad? y ¿cómo se presenta el nuevo año 2016? ¿Podríamos mejorar algo nuestro entorno, nuestras familias, situaciones conflictivas en algunos países? ¿Qué opinas? ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros allí donde vivimos y trabajamos? Creo que algo podemos hacer, algo puede cambiar, si nos ponemos en ello, si miramos a los ojos a tantas personas que sufren en nuestro entorno y  lejos.
 Os deseo una Feliz Navidad, algo diferente, por un bien común y solidario. Que el Hijo de Dios  haciéndose realidad humana, desde lo más sencillo y  cercano a los más necesitados, nacido en un establo, entre los marginados, nos bendiga y siembre en nuestros corazones semillas de Paz, de Humanidad y de Misericordia, en esta Navidad.  Un fuerte abrazo y perdonad por mi atrevimiento al escribir lo que veo y siento.
  Vuestro amigo de siempre,
              Longinos Lopez Elanyangikoi,   Misionero Comboniano