• INFANCIA MISIONERA 2022


    ¡Comienza a preparar la jornada!
  • CONCURSO INFANCIA MISIONERA 2022


    Tú eres luz para el mundo
  • MEMORIA DE ACTIVIDADES 2020


    ¡Así fue 2020 en Obras Misionales Pontificias!
  • AYUDA A LAS MISIONES


    Colabora con los misioneros españoles
Mostrando entradas con la etiqueta América Latina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta América Latina. Mostrar todas las entradas

7 de septiembre de 2020

P. Valentín García, misionero en Perú, nos cuenta cómo viven la pandemia del coronavirus

 

P. Valentín García, misionero en Perú, nos cuenta cómo viven la pandemia del coronavirus


“Procedo de Palencia, pero llevo entre Chile y Perú ya 31 años. Mi trabajo principal aquí en Perú ha sido, en los últimos 9 años, en la animación misionera de mi congregación comboniana y en colaboración y sintonía con las OMP. La pastoral también ocupa un lugar destacado en mi actividad misionera, concretamente en una parroquia en Chorrillos, barrio marginal de Lima donde apoyo las actividades pastorales los fines de semana.

En estos meses de pandemia del Coronavirus, la situación nos ha obligado a parar casi todas nuestras actividades, pero hemos seguido con los actos litúrgicos on line, al igual que la mayoría de parroquias y entidades religiosas aquí, en Perú. Esta situación de pandemia sigue causando grandes estragos y mucho dolor en gran parte de la humanidad, especialmente en estos países, que no estaban preparados para una enfermedad como esta, donde la precariedad, la informalidad y la pobreza están causando muchas muertes, con mucho dolor, nunca antes experimentado. Realmente a uno se le cae el alma a los pies -como decimos por mi tierra- cuando vemos, in situ, la extrema pobreza y el sufrimiento de la gente por sobrevivir en medio de esta situación creada por el virus.

No sabemos cuándo terminará todo esto, pero lo que sí se vislumbra ya es que quedarán grandes secuelas de pobreza generalizada, y mucha gente verá mermadas sus perspectivas de una vida digna. Ante esta situación, pienso que la vida misionera de la Iglesia tiene que cobrar más fuerza, especialmente en estos ambientes donde la dignidad humana está por los suelos.

El Papa nos recuerda, en los últimos documentos a las OMP y a sus directores, que la misión de la Iglesia hoy es más urgente, por la misma situación de pobreza y abandono que se ha creado en gran parte del mundo a raíz de la pandemia.

Los últimos, los descartados, como los llama Francisco, deben ser ahora, con mayor motivo, los preferidos de los misioneros, especialmente de los misioneros ad gentes. En el mensaje para el DOMUND 2020, el Papa nos recuerda esta situación de dolor por la que está pasando una buena parte del mundo: “Comprender lo que Dios nos está diciendo en estos tiempos de pandemia, también se convierte en un desafío para la misión de la Iglesia. La enfermedad, el sufrimiento, el miedo, el aislamiento, nos interpelan. Nos cuestiona la pobreza de los que mueren solos, de los desahuciados, de los que pierden sus empleos y salarios, de los que no tienen hogar ni comida”.

Ante esta situación nueva de mayor pobreza que se está gestando aquí en Perú, pienso que nosotros, los misioneros, debemos dar un paso adelante para reorientar nuestras actividades pastorales y nuestro compromiso de ayuda a todas esas gentes que lo han perdido todo: el empleo, los ahorros… y ahora viven de la solidaridad de los buenos cristianos. Muchos se han visto obligados a regresar a sus lugares de origen en la sierra o en la selva buscando sobrevivir. Allí no han encontrado mejor situación económica, solamente el reencuentro con algunos familiares.

El Perú se está preparando para celebrar el próximo año 2021 el bicentenario de su independencia, pero las perspectivas de mejor bienestar y de reducción de la pobreza que se habían trazado, parece que quedarán estancadas o en retroceso.

Yo personalmente, pienso que nosotros, los misioneros, tenemos un reto de mayor solidaridad con estos países latinoamericanos, que están siendo golpeados  en estos momentos muy fuertemente por el Coronavirus. Ojalá que  vuestra solidaridad, que agradecemos mucho,  siga echándonos una mano para hacer de nuestra presencia aquí un servicio desinteresado a la misión de la Iglesia”.

Colabora para que los misioneros puedan seguir ayudando a quienes más lo necesitan.



Fuente: OMP

28 de noviembre de 2016

Visita del arzobispo de Coro (Venezuela)


Visita del arzobispo de Coro (Venezuela)


Esta mañana hemos podido compartir un momento precioso con monseñor Roberto Luckert, arzobispo de Coro (Venezuela), quien venía acompañado del sacerdote Jonny Pereiras. 



28 de octubre de 2014

Una misionera gallega junto a los ancianos de Paraguay


La misionera en Paraguay, hermana Mari Carmen Fociños, de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, a sus 72 años, contagia optimismo y ganas de vivir sirviendo a los demás. Primero estuvo en Bolivia, 14 años. Después vino Perú, 18 años, Chile, con 7 años, Argentina, 5 años, y ahora está en Paraguay.
Cuenta en una carta que está “actualmente en Luque, Asunción, Paraguay, junto con tres Hermanitas: Sor Aurora Sandoval, colombiana, de 57 años, Sor Ayda Poeta, boliviana, de 41 años, y Sor María Reina Acuña, peruana, de 35 años. Un grupo maravilloso, porque nos ha reunido el Señor. Él nos escogió desde el principio y nos sigue escogiendo y llamando a distintas tareas sin que tengamos ninguna explicación. Tampoco hace falta, basta saber que nos dejamos llevar por Él a donde crea que podemos hacer algo por el Reino.
Aquí estamos oficialmente desde el 6 de diciembre del 2013, poniendo las bases para una nueva fundación de un Hogar para ancianos necesitados de ayuda, tanto material como espiritual. Es aquello de nuestra fundadora Santa Teresa Jornet: ‘Cuidar los cuerpos para salvar las almas’. Por el momento, ese Hogar que pretendemos para 100 personas, todavía está en pañales. Confiamos que poco a poco se logrará. Así son todas nuestras obras, las de la Iglesia, siempre partimos de nada, confiando plenamente en la Providencia.
Estamos encantadas, al menos yo me siento feliz, pero muy feliz de que el Señor me pida esto, o me lo dé, a mis 72 años. Es algo maravilloso. Yo no me considero capaz para esto, ni mucho menos, pero tampoco me asusta ni temo nada, estoy totalmente confiada en que él lo hará todo o casi todo. Sólo quiere mi disponibilidad, y también, por don suyo, la tengo toda. Espero no me tengas envidia, pero es para tenerla.
Veré si me queda por ahí alguna foto de las que hicimos en algún momento para nuestra revista, soy tan poco amiga de fotos...
Teníamos y tenemos cuatro abuelitas, estamos todavía en una casa alquilada hasta que tengamos la nuestra. Las necesidades son muchas en la gente mayor, pero no podemos afrontarlas por el momento como quisiéramos. Este país es muy pobre. Tiene riquezas y recursos, pero... nunca sabes por dónde se van, o si lo sabes no puedes remediarlo, sólo orar y pedir que cada quien tome conciencia de que administra los bienes del pueblo. Es todo un tema”

21 de octubre de 2014

Carmen Laguna, misionera en Bolivia: “He visto la misericordia de Dios reflejada en nuestros ancianitos”


La delegación de misiones de la diócesis de Osma-Soria comparte el testimonio de la hermana Carmen Laguna, misionera en Bolivia, volcada en el cuidado de los ancianos, lo que ella llama “adultos mayores”:
“Pertenezco a la Congregación de Hermanitas de los Ancianos Desamparados, soy de Deza. Cuando llegué a nuestro Hogar de Lima teníamos acogidos a 500 ancianos, visité la casa y al ver la despensa con lo justo para el día, le pregunté a otra Hermanita española, de Valdepeñas, que era la responsable de esa sección, ¿cómo se las arregla para alimentar a todos? Y, con una alegría y una convicción grande, me contestó: la Providencia y la fe mantienen esta casa en pie, este letrero estaba en la entrada de la puerta. Al poco tiempo llegaron camiones de víveres provenientes de la guerra, que gracias a Dios no tuvo las dimensiones que se esperaba y repartieron los alimentos para hogares de beneficencia.
En los 18 años que estuve en Perú y los 5 que vivo en Bolivia, he visto la misericordia de Dios reflejada en nuestros ancianitos, cómo el Señor se sirve de la policía o de cualquier persona para traernos a estos seres necesitados.
He vivido una experiencia reciente, muy fuerte con un ancianito que nos trajeron. Estaba en una población perteneciente a Cochabamba, en la calle totalmente abandonado, una señora al verlo le preguntó ¿qué hace aquí? y le contestó: esperando a morir. Ella se lo llevó a casa, lo lavó, le dio de comer y lo llevó a Defensoría, como estaba muy enfermo, los responsables de los adultos mayores lo llevaron al hospital y al poco tiempo nos lo trajeron al hogar.
En verdad que el Señor nos hizo ver su misericordia a través de este ancianito, qué capacidad de aceptación de su situación y limitación. Recibió la Santa Unción con mucha paz. Ahora, confiamos que ya goza de la presencia de Dios e intercede por los que todavía peregrinamos en esta tierra.
Gracias Padre por escuchar la súplica de tus hijos y darnos un corazón para amar y unas manos para servir a nuestros hermanos.
Hay muchos adultos mayores que no tienen ningún familiar, están inválidos, pero poseen lo más grande, la gratitud y un alma orante que se inmola día a día y está salvando a la humanidad.
Cada día aprendo de los valores tan grandes que tienen nuestros mayores, la profundidad de su fe, la valentía de su esperanza y la sencillez de su amor.
El día 27, aquí en Bolivia es el ‘día de la Madre’ queremos rendir un homenaje de cariño y gratitud a tantas madres ancianas, que dieron todo por sus hijos. Nuestra espiritualidad precisamente está marcada por la Mare de Deu, la Virgen de los Desamparados, especialmente cuando Jesús desde la Cruz la entrega a Juan, me imagino con cuánto cariño la cuidaría.
Hay sensibilidad en los jóvenes y vienen grupos de voluntariado, del colegio ‘España’, también los seminaristas y postulantes de los Padres Claretianos. Por ello en estos días ya comienzan a venir para alegrar a nuestras ancianitas. Un grupo de bomberos voluntarios, vestidos de payasos vendrá este sábado para arrancar muchas sonrisas, el lunes los jóvenes del Colegio ‘España’ con su música y danza, el martes la orquesta ‘Enrique Paredes’ de la Casa de la Cultura y otros grupos que harán sentir su cercanía, respeto y admiración a nuestras madres y abuelas, con razón, dos veces madres. Un abrazo y la oración de nuestros acogidos”

20 de octubre de 2014

Experiencia misionera con los hermanos de San Juan de Dios de Sucre


Desde la Delegación de Misiones de Sigüenza-Guadalajara nos llega el testimonio de Asun Parra Cabellos sobre su experiencia de un mes en Bolivia.
Según cuenta Asun, en el Instituto Psicopedagógico de los Hermanos de San Juan de Dios, en Sucre, Bolivia, este verano ha conocido muchos héroes anónimos, niños y niñas de 1 a 18 años, esos ángeles de la tierra, como les llaman algunos de los trabajadores del centro, que cada uno con su historia, su pequeña vida, dejan huella a todo el que pasa por el centro. Son un modelo a seguir, ya que, viven la vida como un regalo de Dios, disfrutando cada día, cada momento aun cuando su vida está llena de algunas dificultades. “Me han enseñado y me han demostrado, con sus actitudes positivas, que cada persona tenemos la capacidad de ser felices, si reaccionamos con actitudes positivas ante la realidad o circunstancias que nos toquen vivir.
Nuestros chicos del Psico son felices cada día, a pesar de sus limitaciones, discapacidades cognitivas, físicas, carencias afectivas… He sentido y vivido con ellos su felicidad en las actividades cotidianas, compartiendo las pequeñas cosas del día a día, haciendo de las cosas sencillas algo especial e irrepetible. Sus gestos, a veces, algunas palabras transmitían esa felicidad cuando, por ejemplo, tarareábamos una canción juntos o al dirigirles unas palabras cariñosas, al darles la comida, cuando les ayudaba a caminar o bajar por el tobogán, en los ratos de juego o cuando se cruzaban nuestras miradas me regalaban sus grandes sonrisas que iluminaban sus caras… Todas las mañanas era muy agradable levantarse temprano y saber que al vernos entrar por la puerta se sentirían felices y contentos de que volviésemos, siendo un sentimiento recíproco el de todo el equipo.
Desde el primer día nos robaron el corazón y de alguna forma lo agrandaron queriéndonos y dejándose querer con ese amor sincero y gratuito de niños ¡Qué fácil es ser feliz con lo cotidiano! ¡Qué fácil es ser feliz con poner un poco de amor a nuestro alrededor!
También hemos sido muy bien acogidos por los Hermanos de San Juan de Dios y por los trabajadores del centro, sintiéndonos como en casa y formando parte de una gran familia y equipo, desde el primer día al último, ya que, nos hicieron participes de su proyecto educativo y asistencial, permitiéndonos colaborar, dándonos su confianza e integrándonos en sus vidas y en las distintas unidades de pediatría, psiquiatría infantil, escuela, algunas sesiones de fisioterapia... El objetivo fundamental y el eje central que mueve todo son los niños, haciéndonos saber que lo más importante que podíamos hacer durante nuestro voluntariado en el Psico era querer a los niños y disfrutar con ellos.
Admiro a todos estos grandes trabajadores del centro, con los que he compartido este mes por todo lo que he aprendido de ellos. Con su labor diaria participan en hacer un mundo mejor y más justo.
Agradezco que en su día a día hagan realidad, en su convivencia, los valores que les caracterizan: su gran humanidad, hospitalidad, calidez, amor y respeto a todas las personas que pasan o viven allí, haciendo la vida más fácil a todos estos niños que tienen muchas dificultades, creyendo en sus capacidades y en sus pequeños avances. Además, crean un ambiente familiar y un clima afectivo positivo con los niños que no tienen familia, algo tan importante y necesario para que pueda producirse su desarrollo evolutivo y personal.
Finalmente decir que esta experiencia ha sido tan positiva gracias al apoyo, ilusión, confianza y cariño del gran equipo: Hermano Luis, Víctor mago, Víctor fotógrafo y Aitzi con los que he compartido esta vivencia inolvidable de humanidad y fe, que nos ha unido y enriquecido personal y espiritualmente. Ahora toca continuar nuestro camino con ilusión y sin olvidar que cada uno de nosotros, los de aquí y los de allá, podemos aportar nuestro granito de arena para hacer un mundo mejor cada día”


15 de octubre de 2014

Presentación del próximo Congreso Americano Misionero de Bolivia


La oficina de prensa de la Conferencia Episcopal Boliviana presenta oficialmente el V Congreso Americano Misionero y el X Congreso Misionero Latinoamericano, que se llevará a cabo en Bolivia el año 2018. El CAM 5 y COMLA 10 se presentará a través de una rueda de prensa mañana viernes en la Escuela de Comunicación Superior Diakonia, en Santa Cruz. Estará presidida por el cardenal Julio Terrazas, Presidente Honorario del CAM 5 COMLA 10, Mons. Eugenio Scarpellini, Director Nacional de Obras Misionales Pontificias y la Hermana Cilenia Rojas, Coordinadora Nacional de OMP.
Según Mons. Eugenio Scarpellini mañana se presentará también la Oración en preparación al CAM 5 COMLA10 que hizo llegar el Papa Francisco, “Una oración que nos servirá de camino y acompañamiento al CAM 5 COMLA 10”. En dicha presentación se distribuirá una estampita con la figura del Papa Francisco y en la parte posterior la Oración al CAM 5 COMLA 10, animando a los misioneros a rezarla en grupos y encuentros. “Que esta oración sea motivo para fortalecer nuestra misión”, añade el obispo quien, además, invitó a los cibernautas a “retwittear” y transmitir por todos los medios la oración, para que llegue a toda la Iglesia.
Este congreso es el décimo de una serie que comenzó en 1977 cuando se tuvo el primero en México y que, desde entonces, han sido un verdadero acicate misionero para la Iglesia en América. Cada cuatro años y en un país diferente se han ido desarrollando estos congresos conocidos por sus siglas COMLA. Cuando en Argentina, en 1999, se sumaron Estados Unidos y Canadá, se añadieron las nuevas siglas de CAM, Congreso Americano Misionero, integrando a estas dos naciones.

8 de octubre de 2014

Un sacerdote misionero sevillano en la misión de Moyobamba


José Diego Román Fernández, natural de Cabezas de San Juan, sacerdote diocesano de Sevilla en la misión de Moyobamba, en la selva peruana, escribe agradecido por las vacaciones que ha podido disfrutar en España y su vuelta a la misión.
“Me han colmado de bendiciones en todos los sitios que he ido y con todas las gentes que he tratado, ha sido impresionante ver el amor de Dios en cada una de estas personas, primeramente con mi pueblo, pues esto de ser el cabeceño del año. También hay que agradecérselo a tantas personas que depositaron su confianza en mí, y cómo a la Parroquia de San Juan Bautista con D. Jaime al frente, siempre tan atento junto con todos los paisanos de las cosas que me hacen falta. He estado visitando distintas parroquias y algunos colegios (…).
Me ocurrió una cosa curiosa. Bueno más que curiosa fue la providencia de Dios, y la Virgen María en su advocación de Ntra. Sra. del Rocío. Me fui con mi madre a Sanlúcar de Barrameda, al ver que pasaba la hermandad del Rocío. Estoy saludando al capellán, mi amigo Ángel, y cuando me doy cuenta estoy ya en el coto de Doñana haciendo el camino con la hermandad. (…). Me dicen que no tienen sacerdote, que el que iba con ellos les ha fallado por motivos de salud. Me pedían que me fuera con ellos tres días de camino para decir las Eucaristías y confesar a tantos peregrinos que lo necesitaban, y a mí, que soy un amante de las peregrinaciones y más de la Virgen María, en este caso de la Advocación de Ntra. Sra. del Rocío, no tuvieron que insistirme mucho para irme con ellos. Y la verdad ahí vi la fe hecha realidad en la devoción de tantas personas a la Virgen del Rocío. (…). Estuve también con mi familia, conociendo a los nuevos miembros, aunque algunos tuve tiempo de darles la Primera Comunión, que espero que no sea la última y de bautizar.
Pude hablar con mi Arzobispo y me comentó que ya se está fraguando la idea, y si Dios quiere ponerla en práctica pronto, de hacer una misión diocesana en alguna parte del Perú o de Cuba (…).
Una vez más agradecer a todos los que habéis colaborado comprando algo, pues mi madre, como ella dice, llevaba ‘el top manta’ que lo poníamos en las parroquias y sacamos algo de dinero para la misión.
El proyecto de la casa albergue, para las jóvenes de las comunidades rurales que no tienen recursos económicos para estudiar en la ciudad en Moyobamba y llegar a ser profesionales, va por buen camino, pero al ritmo que van acá las cosas, si Dios quiere para el próximo año ya estará hecha la primera fase. (…). Tanto en las parroquias que he visitado, como algún político como el alcalde de mi pueblo, se han comprometido, a que a lo mejor una institución, por ejemplo alguna hermandad se compromete, a pagar el cemento, otro la carpintería, otro los hierros, otros el agua (…).
Ya he estado en varias comunidades, pues me estaban esperando para hacer algunos sacramentos, y ya he tenido tiempo de hacer algunas caminatas y llenarme de barro y que me cojan algunas lluvias. Cuando ves la cara de las personas cuando llego para decir la Eucaristía y los demás sacramentos y cómo te esperan se te quita todo el cansancio, y te pones a confesar y tardas varias horas, confesando a unos y a otros, ves cómo estas gentes sencillas y humildes tienen muy claro lo que es fundamental, es decir, llevar una vida cristiana en orden, ahora precisamente en este mes que la Iglesia lo dedica al Sagrado Corazón de Jesús, acabo de consagrar a varios institutos al Sagrado Corazón de Jesús. Es más, alguno le ha añadido a su nombre el del Sagrado Corazón de Jesús, y nadie ha dicho esas tonterías de que afecta a los que no son cristianos, que hiere la sensibilidad de los que no son cristianos… Eso es lo que pasa cuando los cristianos nos quedamos callados ante las injusticias y ante las atrocidades que se cometen contra la Iglesia Católica. También ahora se celebra la fiesta de San Juan, que es el baño bendito, en el cual de madrugada a eso de las cuatro va la gente a bañarse y limpiarse los males. Hay una comida típica en esta época que es el juane, que consiste en arroz se le hace como una pelota, relleno de alguna presa de carne y envuelto en una especie de hoja, riquísimo por cierto cuando lo hace la señora Chepita. Junto con el baile de la pandilla, que es el baile típico de la selva, que consiste en rodear como una especie de palmera, en cuya punta se ponen regalos, esto se llama la Umsha. Bailan en pareja alrededor de la Umsha, y se van pasando un hacha hasta que la cortan, esto también con un ritmo musical muy curioso. Estas son un poco las fiestas de la selva que estamos celebrando (…).
Despedirme no sin antes dar las gracias a tantas personas e instituciones que me han ayudado y me están ayudando tanto con donativos como con sus oraciones. Sin ustedes serían imposibles las cosas que hago, como llevar gente al médico, comprar medicamentos, pagar a algunos sus estudios, llevar a algunos a una posada para que pasen la noche…, que Dios y la Virgen María os lo pague con muchas bendiciones tanto a ustedes como a vuestras familias. Ya estamos esperando los seminaristas que junto con el sacerdote Javier Nadal, vendrán en julio y también a algunos misioneros que van a pasar acá sus vacaciones en agosto. Si alguno más se quiere apuntar no tiene más que ponerse en contacto conmigo”

3 de octubre de 2014

Haren Alde de los Agustinos Recoletos y la construcción de 30 casas en Guaraciaba do Norte, Brasil


La ONGD de los Agustinos Recoletos, Haren Alde, ha presentado ante la convocatoria de proyectos de desarrollo del Parlamento de Andalucía, un proyecto para la construcción de 30 nuevas casas dentro del programa de viviendas llamado “Lar Digno” (Vivienda digna), que los Agustinos Recoletos llevan a cabo en el municipio de Guaraciaba do Norte, estado de Ceará, en Brasil.
Según informan los agustinos recoletos, se trata de un proyecto con un coste total de 47.373 euros, que ha contado con el asesoramiento y apoyo de la Comisión de Misiones y Desarrollo Social de la Provincia de San Nicolás de Tolentino. El presupuesto para la construcción de estas 30 nuevas casas de ladrillo se dividen en 17.384,06 euros aportados por el proyecto local como terrenos, planos de construcción y personal local, y 29.988,95 euros que es la cantidad solicitada al Parlamento de Andalucía para materiales de construcción y costes indirectos.
Estas viviendas de Guaraciaba don Norte se construirán en una región rural en la que muchas de las familias dedicadas principalmente al trabajo de la tierra habitan en infraviviendas que no poseen, alquiladas o prestadas por los terratenientes y dueños de las explotaciones agrarias bajo condiciones muy duras, y que normalmente están hechas de cáñamo y barro, sin agua corriente. Edificaciones que son el hábitat natural del insecto transmisor del Mal de Chagas, una enfermedad que tiene en la región gran incidencia. También la falta de agua y de canalizaciones para las aguas residuales son un factor que influye en la salud de las personas.
Los Agustinos Recoletos tienen un programa de viviendas comunitarias, llamado “Lar Digno”, por el que las familias reciben un nuevo hogar, de ladrillo, con agua potable y tratamiento de las aguas residuales. Para acceder a esta vivienda las familias además firman un acuerdo de colaboración en la construcción, un compromiso de mantenimiento y entran a formar parte de la red de trabajo social en cuanto a atención a menores, ancianos, etc.

30 de septiembre de 2014

Trinidad y Tobago: el padre Pentin, un sacerdote espiritano que "dio esperanza"


Lara Pickford-Gordon en Catholic News rinde homenaje al padre Gerard Pantin, un misionero espiritano que dio esperanza y amor a muchos habitantes de Trinidad y Tobago, la pequeña isla país cercana a la costa venezolana, en frente del delta del famoso río Orinoco.
El país atravesaba una gran crisis en los años setenta y el padre Gerard creó, como respuesta, SERVOL (Servicio de Voluntariado para Todos), una organización para responder a las necesidades de las personas en Laventille, uno de los barrios más deprimidos de la capital, Puerto España.
Con ochenta y cinco años de edad, el padre Pantin fallecía el pasado 23 de junio, tras una larga enfermedad. Cuando se produjeron los graves disturbios que amenazaron la estabilidad del pequeño país en 1970, en las calles de Puerto España, era profesor del St. Mary’s College. Como explicaba en una entrevista en 2004, el padre Pantin sintió entonces que tenía que implicarse y ayudar a los jóvenes que encabezaban las violentas protestas. “Los manifestantes venían de una zona llamada Laventille. En un momento de locura, como he dicho muchas veces, fui un día hasta la colina, sin dinero ni idea de lo que iba a hacer, y me acerqué a la gente y comencé a hablarles”. Lo único que les decía: “¿Cómo puedo ayudarte?”.
Y ese sería el lema de SERVOL, que en 44 años ha ayudado a miles de personas en Trinidad y Tobago y en el extranjero. De hecho es la ONG más importante del país, que, entre otras cosas, tiene un colegio, cuyas aulas llenas los hijos y nietos de aquellos jóvenes de 1970. Como el padre Pantin les recordaba: “Esa es la base de SERVOL. Escuchar a la gente. No limitarse a seguir adelante con ideas preconcebidas”.
El superior provincial de los padres del Espíritu Santo, el padre Gregory Augustine, decía que el padre Pantin había sido un “verdadero patriota” que ha contribuido de modo significativo no sólo al desarrollo de la Iglesia sino también al de Trinidad y Tobago.
En un comunicado con motivo del fallecimiento del padre Gerard, el primer ministro del país, Persad-Bissessar, decía que había gastado su vida “asesorando, dirigiendo y dando esperanza a los jóvenes”, además de demostrar cuánto puede marcar la diferencia la labor de sólo dos manos “en las vidas de los demás”

25 de septiembre de 2014

100 años de vida entregado a los demás


El hermano marista Emiliano García Llamas cumplió hace pocas semana 100 años, según informa sus hermanos de congregación, que destacan de él que siga “siendo un ejemplo de vida y testimonio para quienes tenemos el gusto de compartir la vida fraternalmente junto a él”.
Emiliano García nació en Cuadros, León, el 24 de junio de 1914. Comenzó su vida marista a la edad de 13 años, cuando entró al Juniorado en Venta de Baños, Palencia. El 19 de marzo de 1930 ingresó al noviciado en Tuy. Al cabo de un año realizó su primera profesión en el mismo lugar y, en febrero de 1939, su Profesión Perpetua ya en Mar del Plata, Argentina.
Su misión apostólica la llevó a cabo en diferentes comunidades y ciudades de España y Argentina. Apasionado por Dios y atraído por nuevas tierras de misión en 1960, llegó a Catacocha, Loja, cuando la obra marista en Ecuador aún estaba haciendo las primeras siembras. En Catacocha fue rector del “Colegio Artesanal Marista”, desde el año 1967 a 1975. De 1976 a 1994 asumió la responsabilidad de ser el director de la escuela “Nuestra Señora del Cisne” de Catacocha, donde permaneció el periodo más largo de su vida, sirviendo con amor gratuito a la niñez y juventud platense.
Ya liberado de la responsabilidad directa en las aulas y como jubilado aprovechó su tiempo para emprender nuevos proyectos en bien de la comunidad más necesitada del Cantón Paltas. Realizó trabajos de reforestación en Fátima, impulsó el surgimiento del arenero de Fátima, promovió la construcción de la ladrillera de Chininuma, creó la Fundación Santa Regina para ayudar a las madres solteras, propulsó los Cursillos de Cristiandad, el Movimiento Carismático y el Movimiento Juan XXIII para favorecer la conversión y evangelización de los adultos de Catacocha.
Desde febrero de 2010 vive en la casa de los hermanos mayores en la ciudad de Loja y reside en ese lugar hasta nuestros días. Como piden sus compañeros maristas: “Que el Dios del Amor, la Buena Madre y nuestro Fundador San Marcelino bendigan su peregrinar en esta tierra”

24 de septiembre de 2014

Misioneros de 13 países participan en el curso de introducción a la misión en Brasil



Misioneros y misioneras recién llegados de trece países participan, desde el día 14 de septiembre, en la 112 edición del curso introductorio a la misión. Organizado por el Centro Cultural Misionero (CCM), en Brasilia, el curso dura tres meses y está dirigido a los misioneros enviados por sus congregaciones, diócesis u otras organizaciones, a la misión en Brasil.
En este curso de iniciación participan 22 misioneros que provienen de 13 países: Indonesia, India, Corea del sur, Vietnam, Chad, República Democrática del Congo, Haití, Colombia, Ecuador, Argentina, Chile, México y Polonia.
Durante el curso, de una manera integrada, los misioneros estudian la lengua portuguesa, la sociedad y la iglesia en Brasil; viven en casas con familias, e intercambian experiencias para enriquecerse mutuamente. El curso favorece la adaptación por medio de las relaciones fraternas.
El Secretario Ejecutivo del CCM, padre Estevâo Raschietti, ha manifestado que este curso es para los misioneros llegados a Brasil un momento muy especial que el misionero debe aprovechar al máximo. “Aprender la lengua portuguesa y conocer las costumbres y las aspiraciones del pueblo brasileño; sin olvidarse de su cultura amplían su visión del mundo. Hacen una verdadera inmersión en la nueva cultura, llevando siempre los valores de su propia cultura”, dice al sacerdote.
Durante el curso, los misioneros son evaluados según las actividades sugeridas por los docentes y los coordinadores, incluyendo la dinámica de grupos, evaluaciones individuales.

18 de septiembre de 2014

Las Iglesias de América, cada vez más misioneras, dice el misionero comboniano Valentín García


El padre Valentín García es un misionero comboniano en Perú, cuyo trabajo pastoral se desarrolla en Chorrillos, Lima, y en la Parroquia Cristo Misionero del Padre. Tras sus muchos años de experiencia misionera comparte su visión de la misión ad gentes, como una opción de vida en Perú:
“Llegué al Perú hace tres años, después de once en Chile, seis en Moncada trabajando en la animación misionera y una primera etapa de trece años en Perú. Desde la primera etapa de Perú, y esta de tres, hay bastantes diferencias sociales y, en parte, también religiosas. Pero lo que sí he visto casi intacto es esa sensibilidad religiosa del pueblo sencillo que confía en la Iglesia y en sus instituciones más que en otras organizaciones o en los políticos.
Mi trabajo en Perú estos últimos años ha sido en el centro de animación misionera de Lima y los fines de semana ayudando en la Parroquia Cristo Misionero del Padre que los Combonianos tenemos en Chorrillos, a las afueras de Lima.
Esta parroquia, prototipo del trabajo pastoral en Lima, desarrolla toda su actividad religiosa y social contando con los laicos, que son allí el verdadero motor de la acción misionera.
El misionero hoy en América Latina está llamado a brindar su mayor apoyo a esta Iglesia que está ‘en salida’, como bien ha dicho el papa Francisco. Esta orientación se sigue, diría yo, al pie de la letra en Chorrillos. Los pobres y necesitados son el sujeto y objeto principal en toda la actividad parroquial.
Para el misionero hoy, vivir la misión es apoyar a esa comunidad cristiana que va desarrollándose, sea en América u otro continente, y comenzar nuevos caminos de misión, especialmente entre aquellos que cuentan con menos oportunidades en la vida y de los que pocos se acuerdan.
El Perú es uno de esos países en los que el misionero tiene un amplio campo de trabajo y de innovación en los métodos a emplear. En este país latinoamericano, la Iglesia es cada vez más autóctona en cuanto a sus miembros. El misionero ad gentes venido de fuera, está dando paso a ese otro misionero local que sale a misionar más allá de sus fronteras. De esta forma, las Iglesias latinas de este continente, se van haciendo cada vez más misioneras.
Este campo de la misión ad gentes debe madurar más todavía en estos países. Decía el ya desaparecido misionólogo chileno Segundo Galilea, que son los misioneros venidos de fuera los que deben trabajar especialmente para que nuestras Iglesias se vuelvan más misioneras con otros países y otros continentes.
La situación económica influye mucho en la convivencia pacífica o violenta de un país. Es cierto que el Perú ha experimentado, en la última década, un importante desarrollo económico, sin embargo, según las últimas estadísticas, todavía existen brechas en distintos sectores de la sociedad que generan exclusión e injusticias de todo tipo. Por ejemplo, cerca del 30% de la población no tiene acceso a los servicios básicos fundamentales para una calidad de vida digna.
Durante el 2013, el Perú tuvo un buen desempeño económico. Esto se vio reflejado en un mayor consumo de la población, en la disminución de los índices de pobreza y en una mayor inversión estatal en los programas sociales. En cuanto a los servicios básicos, también según los últimos datos, la cobertura del agua potable pasó del 77% al 83%. Sin embargo, los frutos de este crecimiento están muy desigualmente repartidos, porque todavía hay amplios sectores con grandes carencias por atender, especialmente en las zonas rurales de la sierra y de la Amazonía.
En la educación, el problema más importante es la bajísima calidad de la enseñanza. Pero lo más preocupante es la gran diferencia en el rendimiento entre los estudiantes de nivel socioeconómico alto y bajo, y ni qué decir de la brecha entre las zonas rurales y urbanas.
En la salud, no es tanto problema de calidad, sino que un importante sector de la población no tiene acceso a ningún servicio de salud, y el alto coste de las medicinas hace que el 50% de los que tienen acceso no puedan adquirir la totalidad de la receta.
Situaciones parecidas las viven muchos otros países de este continente, y urge que la Iglesia misionera siga comprometida con el anuncio liberador de la fe en ese Dios que es Padre de todos. Es muy urgente poner en práctica las palabras del papa Francisco de vivir la misión en una ‘Iglesia en salida’.
En el Perú, el misionero ad gentes, por lo general está en esos lugares difíciles de las barriadas de las grandes ciudades, en las alturas de la sierra andina y en el interior de la Amazonía.
La misión hoy como vocación, tiene más sentido en la medida que el joven o adulto, la viva con entrega y alegría entre esas personas que les ha tocado una vida con menos oportunidades que otros y sin ninguna culpa por su parte

17 de septiembre de 2014

Fallece la misionera Ana María Peso Álvarez, una misionera de la sonrisa


La misionera Ana María Peso Álvarez, Dominica del Rosario, natural de Fuenmayor, La Rioja, falleció el pasado 15 de junio en Madrid, a donde había llegado en febrero procedente de Bolivia, para ser tratada de un cáncer de pulmón. Durante más de 40 años, Ana María fue misionera por vocación sobre todo en Bolivia, en donde ha dejado un gran recuerdo. También en Chile en donde inició su experiencia misionera.
Este es el testimonio de sus hermanas dominicas de Chile y Bolivia al enterarse de su muerte: “Ana Mari amó entrañablemente a Chile en el poco tiempo que estuvo. Su corazón lo dejó en Bolivia, en La Paz en concreto. Fue una mujer misionera, que su vida la entregó a amar a los demás, siempre los acogió con una sonrisa y los acompañaba en sus inquietudes… Se esmeró en acompañar y escuchar a los padres de familia, a las profesoras. La última vez que estuvimos con ellos para comunicarles que tendría que viajar a España para hacerse el tratamiento al pulmón porque los médicos de La Paz nos decían que allí podrían hacerle un mejor tratamiento, fue una despedida dolorosa… Nosotras, desde Chile y Bolivia, compartimos con ustedes el gran dolor por el fallecimiento de una mujer extraordinaria por su sencillez, por su esfuerzo, por su constancia ante los desafíos que se le impusieron, por su dedicación en el trabajo, por su amor a los niños, por su amor a la misión y su amor al pueblo de Bolivia, por su permanente sonrisa que era una señal de acoger, recibir y de dar la bienvenida a todos”.
La Delegación de Misiones de Logroño se une a este agradecimiento por el testimonio de vida entregada de la hermana Ana María, al mismo tiempo que agradece la cercanía que siempre han mantenido con su familia a través de las actividades misioneras que han compartido

10 de septiembre de 2014

Fe y Alegría en Ecuador conmemora 50 años de entrega a favor de los más pequeños


En la Iglesia de la Compañía de Jesús de la ciudad de Quito, una de las más hermosas iglesias de estilo barroco de Sudamérica, se llevó a cabo la solemne celebración del cincuentenario de Fe y Alegría en Ecuador.
Al acto asistieron personalidades del Gobierno e invitados como el padre jesuita Ignacio Suñol, coordinador general de la Federación Internacional de Fe y Alegría; el padre Joseba Lazcano, ex director nacional de Fe y Alegría; y el padre Pedro Niño, director nacional del Instituto Radiofónico Fe y Alegría, IRFEYAL.
En dicho acto también se homenajeó al personal docente y administrativo que ha trabajado durante tantos años, con un servicio y esfuerzo abnegado, en la lucha por la mejora de la calidad de la educación popular.
Carlos Vargas, director nacional de Fe y Alegría agradeció en su discurso las distinciones a la institución, que se han recibido con motivo de este aniversario, además de poner de relieve el objetivo y la misión de Fe y Alegría Ecuador en estos 50 años y cómo su labor ha contribuido en el progreso de la sociedad. En el acto, se presentó el libro conmemorativo “Fe y Alegría Ecuador 50 años Educando para Transformar – Horizonte para seguir caminando”. Se inauguró también una muestra fotográfica en la cual se resume el trabajo de cientos de maestros para brindar la mejor educación a miles de niños y jóvenes.
El Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa, con un decreto presidencial, reconocía también la labor social de Fe y Alegría en estos 50 años trabajando a favor de los más pobres del país. “Durante este tiempo”, señalaba el decreto, “ha desplegado una encomiable labor en la comunidad ecuatoriana, habiendo marcado una trayectoria admirable educando a innumerables niños ecuatorianos”. Por ese trabajo desinteresado y eficaz se le ha hecho entrega de la Orden Nacional al Mérito, en el Grado de Gran Oficial, a la institución.
Según la página web de la fundación, actualmente dirige 29 centros educativos en Ecuador que atienden a niños en situación de vulnerabilidad. Busca una “educación popular integral y de promoción social de calidad acorde a la identidad de Fe y Alegría que responda a las necesidades de nuestros destinatarios y que contribuya al desarrollo de sujetos libres, activos y conscientes, con capacidades (saberes, conocimientos, habilidades, actitudes y valores) para incidir en la mejora de su calidad de vida y contribuir a transformar su entorno social”.
Fe y Alegría nació en Venezuela, para aunar esfuerzos en la creación de servicios educativos en zonas deprimidas. La visión audaz del fundador -el jesuita José María Velaz- y la colaboración de numerosas personas y organizaciones lograron cristalizar una obra de rica historia y proyección de futuro. Son ya 16 el número de países donde operan organizaciones nacionales de Fe y Alegría asociadas como Federación Internacional. En Fe y Alegría trabajan 36.309 personas, el 97,8% laicos y 2,2% miembros de congregaciones religiosas