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29 de abril de 2014

Asesinado en Homs, Siria, el jesuita Frans Van der Lugt


El pasado 7 de abril varios hombres armados y con el rostro cubierto, sacaron al padre Frans Van der Lugt de su residencia de los jesuitas, en el barrio de Bustán al Diwan, en el casco antiguo de la ciudad de Homs, en el centro de Siria, y lo mataron con armas de fuego.
Holandés de origen, el padre Frans había nacido en 1938, entró en la Compañía de Jesús en 1958 y fue ordenado sacerdote en 1971. Se encontraba en Siria desde el año 1960. A pesar del peligro, había decidido espontáneamente permanecer en la ciudad de Homs como expresión de su solidaridad con las personas que no habían podido dejar la ciudad. “Tengámoslo presente en nuestro recuerdo y oración”.
Según el nuncio del Vaticano en Damasco, arzobispo Mario Zenari, el sacerdote falleció por los dos disparos que recibió en la cabeza por parte de un grupo armado, que entró en la Casa de los Jesuitas. "Desconocemos las circunstancias exactas de su muerte. Ha sido una gran sorpresa, porque él ha sobrevivido en el pasado a bombardeos y tiroteos en Homs, donde decidió quedarse por su propia voluntad", señaló Zenari. "Es una noticia muy triste, era una persona muy querida por su trabajo humanitario", lamentó.
Se desconoce el motivo del ataque y hasta el momento nadie se ha responsabilizado del asesinato ocurrido en Bustan al-Diwan, un vecindario de Homs en manos de los rebeldes que desde hace más de un año está rodeado por fuerzas leales al presidente Bashar Assad.
El portavoz del Vaticano, Federico Lambardi ha lamentado también este triste suceso. "Así murió un hombre de paz que, con una gran valentía, en una situación extremadamente difícil, quiso seguir siendo fiel al pueblo sirio al que había dado desde hacía mucho tiempo su vida y su asistencia espiritual. En este momento de gran dolor, expresamos nuestro gran orgullo y gratitud de haber tenido un hermano tan cercano de los que sufrían más, en el testimonio del amor de Jesús hasta el fin", ha dicho Lombardi.