San Juan de Ávila, patrono del clero secular
en España, es una personalidad del siglo XVI muy significada en la santidad,
predicación, reforma de la Iglesia, escritos, fundación de centros educativos,
dirección espiritual. También se distinguió por su espíritu misionero, abierto
a los horizontes de su época y a todos los problemas religiosos y sociales.
Si recorremos la vida del que es llamado
“apóstol de Andalucía y Extremadura” descubrimos al sacerdote con inquietud
apostólica, con deseos y proyectos de anunciar el reino de Dios, de difundir el
evangelio de Jesucristo.
Tanto en la doctrina y enseñanza del Maestro
de Ávila, como en su oración y sacrificio se percibe el espíritu católico y
universal, de extender las tiendas de la Iglesia y que lleguen los frutos de la
redención a todos los hombres y naciones.
El espíritu misionero del santo Maestro Juan
de Ávila, nacido en Almodóvar del Campo (Ciudad real) y fallecido en Montilla
(Córdoba) aparece también en el propio ofrecimiento personal del santo para ir
a misiones. Estuvo concertado con el que iba a ser primer obispo de
Tlaxcala-México fray Julián Garces, dominico, para acompañarle en su grupo de primera
evangelización.
La Providencia cambió sus planes ante el
mandato del arzobispo de Sevilla, don Alonso Manrique, que no le dio licencia
para salir y dispuso que se quedara para predicar en Andalucía. San Juan de
Ávila acogió con humildad tal precepto y se dedicó al apostolado en nuestras
tierras hispanas. Nunca estuvo, sin embargo, desligado de las actividades
misionales en América, en las Indias occidentales como entonces se decía. Y
Juan de Ávila estuvo al tanto de la marcha de la Iglesia en Asia, Japón, en
África y en los países de Europa.
Ahora el papa Benedicto XVI ha anunciado que
san Juan de Ávila será proclamado “ Doctor de la Iglesia universal”, el 7 de
octubre próximo, domingo y fiesta de la Virgen del Rosario. El mes de octubre
es también el “mes de las misiones” del DOMUND. Domingo mundial de la
propagación de la fe.
Confiamos que de este nuevo Doctor de la
Iglesia acojamos tantas lecciones de su amor a la Eucaristía, a la Virgen, al
sacerdocio, y de su vocación y espíritu misionero.
Tomás Pizarro.
Parroquia de Guijo de Coria
(Diócesis de Coria-Cáceres)



















































