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6 de junio de 2012

Primer fármaco para la tuberculosis

Los antibióticos que se utilizan para combatir la tuberculosis cada vez son menos eficaces, por su antigüedad y por la resistencia del bacilo responsable de la enfermedad. Ello explica el repunte de casos de tuberculosis resistente en todos los países del mundo. Por eso, el acuerdo de colaboración alcanzado para acelerar la fase III de los ensayos con una nueva terapia es un paso importante. La Alianza para la Tuberculosis (TB Alliance), el Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de EE.UU., y el Grupo de Ensayos Clínicos (ACTG) se han comprometido a acelerar la fase III del estudio, para el que están actualmente reclutando pacientes. El estudio tratará de confirmar la seguridad y eficacia del tratamiento durante cuatro meses con moxifloxacino, en sustitución de dos fármacos de la terapia estándar en aquellos pacientes que han fracasado con el tratamiento actual, que se prolonga durante más de seis meses. Si el experimento, que se está desarrollando en cuatro lugares de África, tiene éxito, el moxifloxacino “podría ser aprobado para tratar la tuberculosis en 2014 y se convertiría en el primer fármaco nuevo para esta enfermedad en casi 50 años”, añaden desde la organización. Según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 8,8 millones de personas tuvieron tuberculosis en 2010, y 1,4 millones fallecieron por la enfermedad. Sin embargo, pese a estas elevadas cifras, y pese a que es la primera causa de muerte entre los pacientes con VIH, las armas para combatir y detectar el bacilo son muy antiguas. Los grupos que han alcanzado el acuerdo coinciden en señalar que “existe una necesidad muy urgente de acelerar la investigación clínica para conseguir nuevas terapias contra la tuberculosis. Durante la pasada década se han realizado esfuerzos en este campo, pero aún hay que poner más empeño”.