Los niños
de Coria celebraron por todo lo alto –con una solemne eucaristía- la Jornada del Domund, en la Catedral.
La
celebración había sido minuciosamente preparada por catequistas y profesores de
religión, aportaron la alegría de sentirse cristianos y, al mismo tiempo
identificados con los misioneros.
Procesión
con desfile de banderas, peticiones y ofrendas, fueron protagonizadas por los
pequeños. Un Corazón Ardiente expresaba la maravillosa síntesis de Fe+Caridad= Misión. Sobre el altar, los cirios
con los colores de los 5 continentes
obligaban a contemplar a toda la humanidad con los “ojos de Dios”.






















































