África
es el continente donde más gente muere de Sida. La mano de la Iglesia apoya y
sostiene a miles de enfermos que sufren esta enfermedad en las peores
condiciones posibles. Así nos lo cuenta Antonio Fernández, misionero orensano,
sacerdote del Instituto Español de Misiones Extranjeras, en Zambia: “En la
Diócesis de Solwezi, desde hace más de diez años, se desarrolla un programa
llamado ‘Cuidado Básico en Casa’ (Home Based Care) que apoya a enfermos de
Sida. Está organizado por las diócesis y financiado por el gobierno de los
Estados Unidos a través de la Conferencia Episcopal. La diócesis se asegura de
que todas las ayudas lleguen a las personas que más lo necesitan. En cada
parroquia hay un coordinador, ayudado por el párroco y por voluntarios: el
programa apoya y cuida a los pacientes y a sus familias.
Se
desarrollan actividades para prevenir la enfermedad y para reducir su
transmisión, incluyendo la tuberculosis y otras enfermedades de transmisión
sexual y complicaciones relacionadas. Lucha también contra la estigmatización
de los enfermos especialmente cuando son mujeres y niños. Hoy en día, sólo en
la Diócesis donde yo trabajo, llega a 3.090 personas, y está establecido
también en todas las demás Diócesis de Zambia.
En
nuestra parroquia contamos con 18 voluntarios y el programa atiende a todos los
enfermos de esta zona. Además de analizar médicamente la situación de cada
paciente, los voluntarios saben hacer la prueba de la enfermedad y tienen el
material necesario: han recibido cursos de prevención, higiene, sanidad,
cuidado de pacientes, y conocimientos de nutrición. También los pacientes
reciben formación acerca de su enfermedad y participan en actividades de
autoayuda para llevar mejor su situación. Los pacientes que están recibiendo
tratamiento y al mismo tiempo están mal nutridos reciben también ayuda, de tres
a seis meses, según lo necesiten, para mejorar su estado físico y fortalecer su
sistema inmunológico.
Hoy
en día este programa, que está en relación con otras iniciativas del Gobierno y
de otras ONGs, es el mejor apoyo que tienen en Zambia los enfermos de Sida.
Cuentan con el apoyo del gobierno zambiano y del ministerio de Sanidad. Sin
embargo, al ser programas que dependen de los fondos de ONGs y de ayuda
exterior no ofrecen garantías de continuidad a largo plazo a pesar del número
de años que puedan haber estado funcionando”.



















































