El arzobispo de Cali, Mons. Darío Monsalve Mejía, ha
propuestos una “tregua de Dios” durante la Semana Santa, que sirva como “señal
de esperanza hacia la paz”. En un comunicado, Mons. Monsalve Mejía pide a todos
que se comprometan por la no-violencia y que lo hagan público “por escrito o
por el medio que tenga cada organización a su alcance. Que sea el gesto
sencillo a favor de la espiritualidad y la no-violencia, de la reflexión y
oración que son también necesarias para la paz y la reconciliación”.
El arzobispo de Cali solicita al Gobierno ordenar “un
alto en la guerra ofensiva con bombardeos y emboscadas, y permita prevalecer la
razón de los diálogos”. Al alto mando militar lo llama a que asuma el desarme
de la población, suspenda el porte de armas y las licencias a civiles para
adquirirlas, y coopere con la policía “en crear condiciones para reducir el
índice de asesinatos, especialmente en los perímetros urbanos”.
A la subversión le pide que “suspenda ataques a puestos
de policía y de ejército, a poblados y zonas urbanas, congele la siembra de
minas, permita la movilidad rural y urbana sin restricciones”.
A los miembros de las Bandas Criminales (Bacrim) y de las
“pandillas”, los invita a que “levanten” las fronteras invisibles, suspendan
los tropeles y tiroteos que dejan siempre “balas perdidas”, congelen las
“vacunas” y extorsiones, levanten las amenazas u órdenes de desplazamiento
forzoso, eviten toda actividad de ataque a personas y autoridades, guarden en
sus arsenales los “fierros”, se alejen de los espacios de celebraciones
religiosas, de movilidad, deporte y recreación.
De igual manera, para apoyar los diálogos de paz que se
llevan a cabo en La Habana y expresar respaldo a esta propuesta de la Tregua de
Dios por Semana Santa, Mons. Monsalve Mejía invita a todos a vestir de blanco y
llevar objetos de este color en las celebraciones.






















































