Dolores Pérez Carrasquilla, misionera Hija del Calvario,
felicitaba la Pascua desde su misión en Zimbabue y agradece el apoyo y
generosidad de todos ante las dificultades que atraviesan por la pobreza y por
el ataque de los animales salvajes que rodean la zona cercana al parque
Nacional de Hwange.
“Desde Zimbabue quiero desearos una Feliz Pascua de
Resurrección, que Jesús Resucitado sea la alegría de nuestra vida y nos
fortalezca en nuestro caminar, como hizo a los discípulos de Emaus. A pesar de
las muchas dificultades que podamos encontrar en nuestro camino, Él siempre
está ahí dándonos las fuerzas que necesitamos para ser felices y hacer felices.
Gracias por vuestros donativos para nuestros huérfanos y
continuo apoyo, ahora pagaremos la escuela, segundo trimestre, a los 229
huérfanos que tenemos en el programa de educación y también algunas abuelas de
los huérfanos que viven en verdadera pobreza. Todo esto se hace realidad
gracias al sacrificio y generosidad de todos vosotros.
Del Hogar del Amanecer, os cuento con mucho dolor, que
los Servicios Sociales del Gobierno aun no lo han aprobado y sin su aprobación
no podemos abrir nuestras puertas a los huérfanos más necesitados. Es una
contradicción que con tanta necesidad de hogares para huérfanos la burocracia
sea tan complicada y lenta.
Ya os comunicaré cuando inauguremos el hogar de los
huérfanos. Ese día será grande pues 18 niños/as tendrán un hogar y todo el
cariño y cuidado que necesitan los niños.
Por aquí la última novedad son los leones, hemos tenido y
tenemos leones pasando por la puerta de nuestro convento de Chezhou, muy
peligrosos. Vinieron los del Safari con sus rifles y los vieron. Dijeron que
estaban tranquilos, pues los leones están identificados y protegidos, no la
gente. Al día siguiente mataron a un niño de 8 años y el otro chiquillo logró
subirse a un árbol. El león trajo al que había matado debajo del árbol,
esperando a que bajara el que estaba arriba, desde allí el chiquillo gritaba
para que la gente no se acercara pues el león aun estaba allí, vinieron los del
parque y lo mataron pero el cuerpo del niño quedó todo el día esperando a que
viniera la policía que nunca llegó así que la familia se llevo el cuerpo a su
casa. Después dicen que mataron a 4 vacas y lo más gordo es que también han
matado a una mujer y nadie hace nada, la gente protesta pero ahí queda, es una
injusticia que clama al cielo, los pobres son los que realmente sufren. No
sabemos en qué va acabar todo esto, pues todo ha pasado en menos de una semana.
También los monos, de toda clase y tamaño, hacen grandes
destrozos en los campos, aquí tenemos dos tirachinas para espantarlos pues son
verdaderos ladrones, pero los elefantes son aun peores. La pobre gente hace
fuegos cerca de los campos por la noche para espantarlos, en fin que todo esto
ocurre por vivir tan cerca del parque Nacional de Hwange.
Gracias de nuevo por todo vuestro apoyo y cariño. Que
Dios os bendiga a todos”






















































