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30 de mayo de 2012

Zimbabwe: de la prosperidad a la pobreza

Tiene una extensión de 390.759 Km2 y una población de 12.084.304 habitantes. Fue colonia inglesa (Rodesia) hasta 1965, año de la declaración
de independencia de la minoría blanca. En 1980 ascendió la mayoría negra de la mano de Mugabe y, desde entonces, su destino está ligado al del otrora líder independentista y hoy el mayor obstáculo para el desarrollo de su pueblo.
Un clima benigno y unas tierras fértiles hicieron que durante años el país fuera uno de los más prósperos del continente, conocido como “el granero de África”. En el 2000, Mugabe inició un reparto de tierras caótico que provocó la ruina de la economía, el éxodo de los agricultores blancos y la escasez de productos básicos. A día de hoy el país padece un desempleo del 80% y gravísimos picos de inflación.
La situación sanitaria ha estado muy condicionada por la epidemia del VIH/Sida con uno de los porcentajes de infectados más altos del continente: cerca de un 25% de la población entre 15 y 49 años está infectada y su esperanza de vida es de 49 años.
Millones de zimbabwenses han abandonado el país y se calcula que más de 50.000 emigran cada mes. Según el Fondo Monetario Internacional, todas las economías africanas han crecido en los últimos años a excepción de Zimbabwe, cuya economía ha decrecido un 40% en la última década. La educación también se ha visto afectada con un grave descenso en la calidad de la enseñanza. Todo ello ha provocado que en las listas del PNUD, Zimbabwe figure hoy en el último lugar.
El trabajo de Manos Unidas ha estado muy condicionado por la inestable situación social, económica y política del país. En los últimos años hemos centrado nuestro trabajo en dos de las regiones más pobres, con proyectos de emergencia, educativos, sanitarios, programas de lucha contra el Sida y defensa de la seguridad alimentaria. Su reciente dolarización ha supuesto una cierta estabilidad económica que permite trabajar con mayor tranquilidad. Durante todos estos años de dolor, caos e incertidumbre Manos Unidas ha sido una de las poquísimas ONGs españolas que han trabajado en el país.