Una
madre, dos hijos y un marido enfermo. Así, empieza el misionero Gabriel Larreta,
esta historia real de supervivencia.
La
madre se empeña en que tiene que sacar adelante a sus hijos, una chica y un
joven adolescentes, y a su marido. Ambos hijos van aún a la escuela y ella sale
a trabajar todos los días. Hasta las cinco de la tarde, trabaja en la
construcción. Lleva y trae el cemento, los ladrillos… Es mujer, pero se ha hecho
un hueco en este mundo duro.
Cuando
cierran la obra, recorre las calles de su ciudad recogiendo las boñigas de vaca
o de caballo para secarlas y venderlas para hacer adobe. Así es como esta madre
ha conseguido sacar adelante a su familia. Sus hijos estudian y acuden al centro
juvenil.
Una
vida de superación que llena de esperanza.
(Gentileza de la Revista de Misiones Salesianas, nro. 239)



















































