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21 de noviembre de 2013

Bajo el nombre de Santa Teresa del Niño Jesús… una congregación ugandesa y la Patrona de las Misiones


La hermana Angella Mukabaganizi agradece los 10.000 dólares que la Obra de la Propagación de la Fe - gracias a la generosidad de los fieles con el Domund - le ha hecho llegar para restaurar su convento de Bunena, en la diócesis de Fort Portal, en Uganda. Ella es ugandesa, como la mayoría de sus hermanas y como su misma congregación, las Hijas de Santa Teresa del Niño Jesús, más conocidas en Uganda como Banyatereza Sisters.
Estas religiosas ugandesas y seguidoras de la carmelita francesa fueron fundadas en 1938, inspirándose en la sencillez y herencia espiritual de la Santa, adoptando su lema: “Amar a Jesús y hacer que sea amado”. Para cumplir dicho lema se han vuelto misioneras, se han extendido por Uganda y ahora también hay hermanas Banyatereza en Ruanda y Kenia. Su labor: llevar el lema de Santa Teresita a los colegios y a los centros de salud, como el hospital que les encomendó la diócesis de Fort Portal, donde lo llevan haciendo más de 40 años.
Las hermanas Banyatereza fueron fundadas por un gran misionero, el padre Vincent Joseph McCauley, religioso de la Congregación de la Santa Cruz, que llegó desde su natal Iowa, en Estados Unidos, para quedarse en Uganda para siempre. En 1961 cuando se fundó la diócesis de Fort Portal fue nombrado su primer obispo. Entre otras cosas, levantó la catedral que, a pesar de estar en un país atravesado por la línea del Ecuador, dedicó a Nuestra Señora de las Nieves, Rikira Maria wa Virika en idioma local. A quien pregunta por la supuesta contradicción le señalan las cimas del Ruwenzori, con sus nieves perpetuas, y le recuerdan la bendición que para todos los agricultores de la zona, representa el agua de esas nieves.
Aquel increíble misionero falleció en 1982 – 30 años después se le recuerda con mucho cariño – pero sabiendo que el relevo de los misioneros ya era un hecho: el seminario estaba en marcha y las Hijas de Santa Teresa ya contaban con varios centenares de religiosas.