Desde la delegación de Misiones de Astorga nos cuentan
que “es un viejo conocido de la delegación, siempre que tiene oportunidad, en
sus visitas de descanso en la diócesis, se acerca a saludarnos y acude a la
jornada del misionero diocesano. Llevaba un tiempo sin venir, y este año no
tuvo oportunidad de participar en el encuentro, pero aún así contactó con
nosotros y tuvimos la ocasión de charlar con él. Su descanso fue relativo, ya
que necesitaba recaudar fondos”.
En Dakar, lugar donde se encuentra Roberto, han
construido una parroquia y un centro juvenil. Tienen siete comunidades de base
en una parroquia de 1.500 habitantes, han creado corales y formado grupos de
Scouts y Guías con los que organizan colonias de vacaciones, también han creado
una biblioteca y dan clases de refuerzo, así como escuelas deportivas. El
trabajo con los niños y jóvenes del barrio en el que se han asentado es
fundamental ya que son muy numerosos.
Ahora quieren construir una escuela de artes y oficios para
los más pobres, esos que no han tenido oportunidad de acudir a ella y quieren
aprender un oficio que les ayude a llevar una vida digna, sin tener que subirse
a una patera. Entre esta juventud se incluyen los talibés, hijos de familias
muy pobres que se dejan a cargo de un marabout, jefe religioso, que por
acogerlos y tenerlos en situación muy precaria (mal alimentados y vestidos y en
chabolas de paja ruinosas), les obliga a mendigar. Los talibés son niños de la
calle aunque tengan un ‘tutor’.
Este misionero salesiano quiere construir también para
ellos una pista polivalente donde puedan practicar deporte, teatro, recibir
charlas y encuentros de formación y prevención sanitaria, en resumen, donde
puedan olvidarse de los muchos problemas que tienen.
“Por eso estos días ha intentado recaudar fondos, la
pista les costará una pequeña fortuna para ellos: 19.000€. Desde la delegación
de misiones acudimos a una fiesta benéfica donde pudimos escuchar proyectos en
marcha en Senegal y Gambia, también ver algunas proyecciones, degustamos una
comida tradicional senegalesa a base de arroz con vegetales y pescado y también
vimos diversas actuaciones de música y danza senegalesa. Lo recaudado se
destinará al proyecto de la misión salesiana Don Bosco en Dakar. Quieren conseguir
becas por apadrinamiento para que estos niños puedan estudiar, a cambio los
niños se comunicarán con sus ‘padrinos’ al menos dos veces al año y le enviarán
una foto, no hay obligatoriedad, ni compromiso. Dar estudios durante un año a
estos niños supone 400€, pero un solo niño puede tener varios padrinos.
Aquellos que quieran colaborar que no duden en ponerse en contacto con
nosotros”, informan desde la Delegación de Misiones de Astorga


















































