El misionero Tomás Barrera Domingo, religioso amigoniano
y natural de Teruel, cuenta la labor misionera que lleva a cabo en tierras
argentinas, con motivo del mes de las misiones y el próximo Domund:
“La verdad es yo he tenido la suerte de salir de mi
patria, España, y poder ejercer mi apostolado en varios países de esta zona de
América. En Chile, donde empecé en 1985; y Argentina, donde actualmente me
encuentro.
Me siento profundamente feliz porque mi misión es atender
a jóvenes con problemas conductuales, en centros apropiados para ello, y donde
día a día trabajamos para que vayan mejorando sus comportamientos y haciéndose
conscientes de que lo que han hecho ha sido grave. Esta es la misión que
tenemos como Congregación: ayudar a los jóvenes que han robado, matado,
violado... Ahí entra todo lo que una persona abandonada o sin recursos puede
llegar a hacer. Todos son enviados por juzgados de las distintas provincias y
con autorización de los tribunales de menores. Sería una gran experiencia que
los jóvenes de allí vinieran a conocer cómo se trabaja en estos centros.
Estamos en el mes de las misiones. Seamos generosos,
tanto en donaciones para las misiones, como también generosos en dar nuestro
trabajo aunque sea por un tiempo determinado… Siempre dejará profunda huella en
el que lo hace, porque Dios se manifiesta de un modo particular allí donde hay
generosidad, amor y entrega. Aportemos generosamente y el Señor nos
recompensará más que abundantemente. Él, que conoce nuestros corazones, sabrá
más que recompensarnos con la alegría y la felicidad que sólo Él sabe dar
cuando nos fiamos y nos ponemos en sus manos.
No olviden que ser católico no es simplemente decirlo,
sino manifestarlo de modo particular en los momentos más importantes como es
este de nuestra ayuda a las misiones


















































