“Hace ya unas semanas que hemos terminado las actividades
del Proyecto del verano que durante varios años venimos realizando en nuestra
parroquia y que este verano, gracias a su generosa aportación, lo hemos podido
ampliar y dar cabida a más niños de las zonas rurales para que también ellos
pudieran participar de todo lo programado en el proyecto, como ha sido:
catequesis, talleres de inglés, artes plásticas, educación en valores, canto y
deporte.
Imposible poder explicarle la alegría con que han
asistido durante estos dos meses y lo felices que se han sentido en cada una de
las actividades que han realizado.
Ha sido una experiencia muy bonita y gratificante
principalmente para los padres que gracias a este medio de evangelización han
entrado más en contacto con la Iglesia, y para el pueblo en general que ha
podido apreciar los frutos que da el amor y la solidaridad de tantos hermanos
comprometidos que sin conocerlos, con sus buenas obras les están diciendo que
un mundo más humano y fraterno es posible.
Creo que Sor Soledad también le contará de su experiencia
en nuestra querida misión de Cuba. Lo que quizás ella no le diga es que aquí se
está rezando mucho para que venga a plantar su tienda entre nosotros.
Vuelvo a reiterarle nuestro agradecimiento, que también
deseamos lo haga extensivo a tantas personas que han aportado su granito de
arena para que este proyecto se realizara y haya sido el medio de
evangelización en este año de la Fe, y hayamos podido llevar el anuncio del
Evangelio a más hermanos”.


















































